Lucro cesante por comentarios negativos en internet

Un post de Paco Nadal a propósito del “chantaje” que sufren numerosos establecimientos turísticos por parte de clientes caraduras que amenazan con difundir comentarios negativos falsos a través de portales como Tripadvisor, Toprural, etc, ha vuelto a abrir la caja de los truenos.

Y aunque tales comportamientos sean aislados, según aseguran las empresas del sector, cabría preguntarse cuál es el lucro cesante que originan los comentarios negativos no verificados (ya saben: “O me haces una rebaja o hablo mal de ti en internet”).

Me gustaría recordar que el concepto de “lucro cesante” acumula en el ámbito turístico una interesante jurisprudencia.

Estaríamos hablando de la ganancia que una empresa deja de obtener por el incumplimiento de un contrato o dejación de responsabilidades de una tercera. Pero en cualquier caso, dicha pérdida de beneficios debe ser probada ante los tribunales.

Según la empresa ReviewPro, en las bases de datos de esta compañía tecnológica con sede en Barcelona existen cerca de 125 millones de opiniones de hoteles recogidas a través de 90 webs, en 21 idiomas, en los últimos tres años.

De este inmenso volumen de comentarios, un 13,7% son negativos; un 43% neutrales; y el restante 43% son positivos. Ver la entrevista La reputación online de hoteles de todo el mundo se mide desde Barcelona, publicada en HOSTELTUR.

Es cierto, un 13,7% de comentarios negativos es minoría, porcentualmente hablando, frente a un 43% de comentarios negativos y otro 43% de comentarios positivos.

Pero aún así, ese 13,7% representa una cifra de 17,1 millones de comentarios negativos de hoteles que están ahí arriba, flotando en internet, en la nube, para siempre…

¿Y cuántos de esos comentarios tienen una base real? ¿Cuántas reservas -presentes o futuras- están dejando de recibir las empresas afectadas debido al daño en internet que sufre su marca (un activo patrimonial)?

Lo cierto es que no todos los portales de viajes se guían por las mismas reglas a la hora de permitir a los usuarios subir sus comentarios.

Algunos de estas webs son muy escrupulosas y exigen por ejemplo al cliente la presentación del localizador de la reserva para ganar en veracidad. En cambio, otras webs ponen filtros mínimos para favorecer la participación… Ya saben: lo que importa es la cantidad.

Además, en esta batalla del lucro cesante aparecen actores muy diferentes.

Si eres una gran cadena hotelera, con tu propio departamento de márketing, siempre podrás tener gente que se dedique a controlar este tipo de cosas. El problema es si eres una pyme o micropyme turística o un autónomo del turismo rural.

Quizá sería hora de marcar unas nuevas reglas del juego o la reputación online se nos irá de las manos. Como en las películas, alguien acabará diciendo aquello de “hemos creado un monstruo”.

Y ojo, porque si el propio sector no es capaz de autoregularse con unas mínimas normas comunes para que la reputación online sea algo serio, riguroso, verificable, quizá la Comisión Europea acabe imponiendo alguna directiva.