Chipre, una isla rusa en el Mediterráneo

Foreign PolicyLa entrada de Chipre en la UE en 2004 fue un caso controvertido, tanto por la disputa a propósito de la mitad norte de la isla, dominada por los turcos, como por su condición de refugio opaco para las inversiones rusas.

De hecho, en los últimos años, se han estrechado los lazos entre Chipre y Rusia, ambos cristianos ortodoxos. La atracción es, en parte, práctica: Moscú impone menos condiciones para sus préstamos que los europeos con su insistencia en la austeridad.

Rusia ya concedió a Chipre un préstamo de 3.100 millones de dólares (unos 2.400 millones de euros) en 2011 y ahora está sopesando la posibilidad de ofrecer otros 6.200 millones, equivalentes a más de un tercio de la economía entera del país.

Las empresas rusas han hecho grandes inversiones en la isla y la ciudad turística de Limassol, en la parte sur, tiene ya tantos residentes rusos que los nativos han empezado a llamarla Limassolgrado.

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Fuente: Foreign Policy