Boicot turístico: el arma secreta de China

blogtur xavier canalisNo es oro todo lo que reluce en los mercados emergentes. Es cierto que los BRIC encabezarán el crecimiento del turismo en los próximos años. Sin embargo, estas previsiones están sujetas a riesgos geopolíticos, sobre todo en Asia. Existe incluso la posibilidad de que el turismo se convierta en una nueva arma de presión en dicha región del mundo.

Tal como ha apuntado la consultora Euromonitor International en su informe de tendencias globales revisado para 2013, “una vez más, China, Rusia e India liderarán el crecimiento turístico de aquí hasta 2017”.

No obstante, este tipo de proyecciones macroeconómicas a medio y largo plazo no son leyes matemáticas. Siempre existirá el factor sorpresa, lo que no podemos controlar.

Por ejemplo, varias instituciones internacionales dedicadas al análisis de riesgos han advertido una escalada de tensiones entre China, Japón y Corea del Sur que está alimentando una nueva “guerra fría” entre estas potencias asiáticas. Sin olvidar Corea del Norte y sus amenazas nucleares.

Y es que al auge del nacionalismo en dichos países, se unen disputas territoriales sobre una serie de islas en el Mar de China. Este tipo de conflictos exteriores siempre ayudan a desviar la atención de la ciudadanía, que olvida así los problemas internos.

A su vez, las tensiones se traducen en una carrera armamentística. China, que desde hace una década aumenta su presupuesto militar a un ritmo de dos dígitos, ha botado su primer portaaviones.

Y en Japón, hay un intenso debate para transformar las llamadas “fuerzas de autodefensa” en un Ejército convencional, con capacidad para llevar a cabo operaciones en el exterior.

Un avión de combate chino

El turismo se ve involucrado

En este entorno, algo en apariencia tan inofensivo como el turismo emisor se puede acabar convirtiendo en un arma de presión económica o geoestratégica contra otros países.

Conviene recordar aquí una de las noticias más relevantes de 2013 de la industria turística, que se produjo el pasado 5 de abril, cuando la Organización Mundial del Turismo (OMT) anunció que China ha superado a Alemania como mercado emisor por volumen de gasto.

Concretamente, los chinos que viajaron al extranjero a lo largo del año pasado gastaron en total 78.000 millones de euros, un aumento del 40%. El número de viajeros internacionales chinos ha pasado de 10 millones en 2000 a 83 millones en 2012“, dice la OMT.

Pero esos 83 millones de turistas pueden ser una arma de presión contra otros países. Simplemente, los gobernantes chinos pueden aconsejar o insinuar a sus ciudadanos que eviten visitar un país u otro. Oficialmente no es un boicot, pero los turoperadores chinos se prestan a complacer a sus dirigentes.

De hecho, a finales de 2012, expositores y compradores visitantes chinos no acudieron a la feria PATA Travel Mart de Filipinas ni a la JATA Travel Mart de Japón. Casualmente, meses antes se había producido un conflicto diplomático entre China, Japón y Filipinas en relación a la soberanía de determinadas islas.

En el pasado, también Macao y Taiwan aprendieron las consecuencias turísticas de oponerse a su “hermano mayor”.

Crucero turístico a unas islas en disputa

Veamos otro ejemplo: un crucero turístico chino puso rumbo a finales de mayo a las llamadas islas Paracelso, situadas entre Vietnam y Filipinas, donde se supone que existen reservas de petróleo y gas natural.

China ocupó este archipiélago en 1974 tras una breve guerra con Vietnam, país que reclama la soberanía sobre dichas islas, igual que Taiwan.

Desde 1974 las islas permanecieron deshabitadas, pero en la última década China ha comenzado a construir allí puertos y otras infraestructuras.

La organización de un crucero a las Paracelso supone un paso más en la estrategia china de reclamar la soberanía sobre dicho archipiélago formado por 40 islas. A Vietnam no le ha gustado nada este viaje, mientras que el gobierno estadounidense ha expresado su preocupación a raíz de esta “actividad turística”.

Gripe aviar

Otro factor a tener en cuenta tiene que ver con la salud. En China se ha detectado una nueva cepa de la gripe aviar y Japón ha puesto en alerta sus servicios sanitarios.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que por ahora no hay indicios de contagio entre humanos, sólo de aves a personas. Hasta la fecha, China ha informado sobre 104 casos diagnosticados y 21 fallecidos.

La propagación de enfermedades puede detener en seco los flujos turísticos. Ya pasó en 2003, cuando el SARS (síndrome respiratorio agudo y grave, epidemia que provocó 750 muertos) paralizó los viajes hacia Asia.

Nadie duda del potencial turístico de Asia en el siglo XXI. Pero por si acaso no pongamos todos los huevos en la misma cesta.