Juegos Olímpicos y turismo: lo que Madrid necesita tras haber perdido

blogtur xavier canalisAnálisis/ Haber perdido -por tercer intento consecutivo- la oportunidad de organizar los Juegos Olímpicos del año 2020 es un hecho que puede suponer, aunque parezca una paradoja, una oportunidad para el turismo de Madrid.

En primer lugar, debemos recordar que organizar unos Juegos Olímpicos no es garantía de crecimiento turístico antes y después del evento. Varios estudios internacionales lo corroboran. Ver por ejemplo Los JJOO perjudican al turismo de las ciudades anfitrionas, según ETOA, la asociación europea de turoperadores.

El caso que aquí conocemos mejor es el de Barcelona. Está claro que los JJOO pusieron a la capital catalana en el mapa turístico internacional. Pero quédense con este dato: en 1995, tres años después de la Olimpíada, la ocupación hotelera en la ciudad era del 60% y la ciudad recibía tres millones de turistas.

Según mi punto de vista, tan determinantes para el éxito turístico de Barcelona fueron los Juegos del 92 como la puesta en marcha del consorcio público-privado Turisme de Barcelona en 1993.

La labor comercial constante que viene realizando dicha entidad desde hace dos décadas ha sido clave para que el año 2012 la ciudad registrara 7,44 millones de turistas (+0,67%) y 15,93 millones de pernoctaciones hoteleras (+2,68%), con una ocupación del 74%.

Caída de la rentabilidad hotelera

Volvamos a Madrid, una ciudad que -a diferencia de la Barcelona de los años 1980 y 1990- está plenamente reconocida como destino turístico internacional desde hace décadas.

No obstante, las estadísticas de la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid correspondientes al primer trimestre de 2013 revelaron una “alarmante aceleración” de la caída de la rentabilidad de los hoteles madrileños.

Debido a estas malas cifras, buena parte del sector empresarial madrileño confiaba que los Juegos Olímpicos de 2020 podrían haber sido un revulsivo turístico para la ciudad.

Según un estudio realizado por la consultora PWC encargado por la plataforma Madrid 2020, si la capital de España hubiese resultado elegida para celebrar los Juegos Olímpicos habría conseguido atraer a  800.000 turistas adicionales, que generarían un gasto estimado de 625 millones de euros.

Pero ojo con los estudios de previsiones de este tipo. De hecho, los informes de la asociación europea de turoperadores ETOA que desmitificaban el papel de los Juegos para atraer turistas se basaron en las cifras ya cerradas de Pekín 2008, Atenas 2004, Sídney 2000, Atlanta 1996, Barcelona 1992 y Seúl 1988.

Ahora, tras la decisión del COI de otorgar los Juegos 2020 a Tokio, Madrid (rechazada por tres veces) tendrá que concentrarse absolutamente en desarrollar nuevos planes de márketing turístico, acciones de promoción e inversiones que permitan un crecimiento sostenido y a largo plazo.

Es decir, sin jugarlo todo o casi todo a un evento multitudinario que, por circunstancias o el azar, siempre estará sometido a mayores riesgos.

Un estímulo para reinventarse

Haber perdido los Juegos Olímpicos de 2020 significa por tanto que Madrid tendrá que buscar a la fuerza nuevas metas y horizontes, lo que siempre es un estímulo para reinventarse como ciudad y como destino turístico.

Pero esta tarea tendrá que ser una misión conjunta entre el sector público y el privado, con compromisos económicos serios y cesiones por ambas partes.