Uber y Airbnb reflejan el cambio de ciclo en las pautas de consumo

Xavier Canalis

Xavier Canalis

Análisis/ La descomunal huelga de taxistas contra Uber organizada en varias ciudades europeas el pasado 11 de junio ha intensificado al debate acerca del turismo P2P, una tendencia que afectará cada vez más al transporte, los alojamientos, los restaurantes, los guías turísticos, etc. En Hosteltur también hemos debatido intensamente sobre qué va a suponer la economía compartida para el sector y hemos llegado a algunas conclusiones inquietantes…

De momento, la Comisión Europea no cederá a la presión de los taxistas y ha anunciado que no prohibirá la aplicación Uber, por entender que beneficia al usuario.

El planteamiento de Bruselas contrasta con las medidas sancionadoras que tienen en perspectiva el Ministerio de Fomento y la Generalitat de Cataluña, que preparan una batería de multas de hasta 6.000 euros contra los particulares que ofrezcan el servicio de transporte de pasajeros sin la licencia correspondiente.

A todo ello se añade lo dicho por las patronales hoteleras españolas contra el alquiler de pisos turísticos pirata a través de webs como Airbnb, tal como vimos en el Foro Hosteltur 2014.

Ver también El turismo P2P amenaza la industria si queda fuera de control así como La hotelería tiembla por la nueva comercialización de viviendas turísticas.

No obstante, ¿está el sector turístico tradicional entendiendo que estamos frente a una tendencia global imposible de parar y que si no se adapta a ello corre el riesgo de que el P2P se les lleve por delante?

Algunas empresas sí han entendido que estamos frente a un cambio de ciclo en las pautas de consumo y están actuando en consecuencia. Ver por ejemplo, Avis Budget compró la empresa de car sharing Zipcar por 381 M € y Hoteleros y empresarios de tiempo compartido entran en el negocio del P2P.

Tras el impacto mediático generado estos días en Europa, Uber ha aumentado un 850% el número de descargas de su app sólo en Londres. Cabe recordar que esta empresa intermediaria se queda con una comisión del 20% del precio fijado para cada carrera.

empresas turismo p2p

¿Morirán de éxito?

En primer lugar, es necesario asumir que las plataformas que posibilitan la economía compartida peer to peer (P2P) son una nueva forma de comercialización. Bienvenida sea.

No obstante, el problema está en la oferta que se comercializa a través de estas webs, que en muchos casos es ilegal. Y es por ese extremo, el de la oferta no regulada, por donde atacarán los gobiernos presionados a su vez por los taxistas, los hoteleros, etc.

Ahora mismo, Uber, Airbnb y otras webs que promueven el turismo P2P se apoyan en el capital riesgo para financiar sus planes de expansión. Pero esos grupos inversores podrían retirarse si perciben demasiadas sanciones y amenazas de tipo legal-jurídico.

Así que Uber, Airbnb, etc tendrán que estar ofreciendo producto 100% legal en un plazo de dos o tres años, o corren el riesgo de morir de éxito, según la teoría que he expuesto a mis compañeros de Hosteltur.

Otros les sustituirán

“Puede que desaparezcan estas plataformas en concreto, como desaparecieron otras para el intercambio de música…. Pero aparecerán cien más, hechas por tres niños de 19 años que querrán viajar sin pagar y contra los que ningún gobierno podrá hacer nada”, advierte Carlos Hernández, gerente de Hosteltur.

“Siempre ha existido la posibilidad de compartir, (coches, casas, libros, música), solo que ahora internet te da la posibilidad de que todo el mundo tenga acceso, y no solo con la gente que tienes alrededor. Eso es lo que lo convierte en un negocio”. En cualquier caso, añade Carlos, “los negocios aparecerán y morirán, pero intentar matar este fenómeno es ridículo“.

Por su parte, Esther Mascaró nos ha comentado: “No estamos hablando solo de comercialización de plazas, sino de plazas que hasta ahora estaban en el mercado de forma muy residual… En cambio ahora están disponibles de forma fácil y masiva… Quizá por ello el sector turístico tradicional se resiste ante lo que considera una amenaza, pero en realidad estamos ante la evolución del negocio turístico, como lo fue internet para las agencias o las low cost para el sector aéreo. Al final todo se acaba colocando en su sitio, pero muchos han quedado por el camino por no saber adaptarse…”

Todos vivimos la economía compartida

Y es que, en el fondo, todos estamos viviendo ya en la economía compartida de algún u otro modo. No olvidemos que este fenómeno ha sido espoleado por la crisis económica y los tremendos golpes que ha sufrido la clase media, al perder poder adquisitivo.

En el día a día podemos ver decenas de ejemplos: las personas que comparten coche para ir a trabajar; los vecinos que comparten la pequeña cosecha del huerto urbano; los estudiantes que comparten música y películas; los residentes de una ciudad que dejan su sofá o jardín a viajeros de fuera o bien intercambian casa con las personas de otros países…

“Esta mañana pensaba que, imitando a los taxistas, los medios de comunicación nos tenemos que poner en huelga para que prohíban los blogs que ponen publicidad, las redes sociales y cualquier forma de compartir información. Nos hacen competencia desleal”, apuntaba Carlos, reflejando la imposibilidad de poner puertas al campo.

En suma, la tecnología simplemente ha sido un acelerador del cambio.