Barcelona se enfrenta al reto de gestionar el éxito turístico

Xavier Canalis

Xavier Canalis

Análisis/ El éxito turístico que vive Barcelona se le está volviendo en contra. Y es que la capital catalana se ha convertido en un potente foco de atracción para un turismo low cost de juerga y borrachera, que si arraiga puede acabar ahuyentando a otros segmentos turísticos más rentables.

Barcelona batió su récord de turistas con 7,57 millones de clientes alojados en hoteles en 2013.

Pero a esa cifra es necesario añadir los turistas que pernoctan en casas particulares y pisos turísticos ilegales, así como los excursionistas de día que llegan en cruceros, autocares, trenes de cercanías que enlazan con las localidades costeras, etc.

En 2009, el número total de turistas y excursionistas se estimó en 18 millones. No sería descabellado pensar que en 2014 se ha superado ampliamente ese volumen.

El problema es que una parte de esos visitantes, quizá no muy numerosa respecto al total pero sí muy ruidosa, amenaza con matar la gallina de los huevos de oro. Ver también Barcelona cierra el primer semestre con un 70% de ocupación media.

Recordemos que durante el período 2008-2016 Barcelona habrá ganado 82 nuevos hoteles, que suman casi 8.000 habitaciones. En total, la capital catalana ya cuenta con 365 hoteles, con un total de 34.450 habitaciones.

Un verano conflictivo

El pasado 14 de agosto, y tras las quejas de vecinos y partidos políticos, el Ayuntamiento se vio forzado a clausurar 49 clubes de cannabis que funcionaban en la ciudad. Hasta ese momento, había 145, bastantes de los cuales atraen un gran número de turistas.

“La mayoría de las quejas que se han recibido de los vecinos son por los fuertes olores que desprende el local y, en algunos casos, por la entrada y salida constante de turistas”, según informó la Guardia Urbana. Ver Golpe al turismo del porro en Barcelona.

También este verano, el auge de los party boat, embarcaciones que ofrecen fiestas a bordo con barra libre de alcohol, ha destapado otra caja de truenos por la imagen que está proyectando Barcelona como destino de juerga. Ver Barcelona y Baleares, contra las party boat.

Y esta misma semana, los vecinos de la Barceloneta se han manifestado contra el turismo de borrachera que está degradando este popular barrio situado junto al mar.

El debate, en los medios

El debate sobre el modelo turístico de la ciudad ha saltado a los medios. El Periódico de Cataluña, por ejemplo, ha organizado el debate online ¿Qué te disgusta del boom turístico de Barcelona? para recoger opiniones de los ciudadanos.

“Preciado balón de oxígeno ante el azote de la crisis económica, la transformación de Barcelona en destino turístico de masas está teniendo sin embargo otras consecuencias menos deseadas en la vida de los ciudadanos: la incomodidad de la convivencia con los pisos turísticos, la pérdida de espacio público –aglomeraciones en zonas como la Rambla y la Sagrada Família, terrazas, Park Güell de pago…–, la uniformización de la oferta comercial y de ocio o la expulsión de los barceloneses en determinadas áreas por efecto del aumento de los precios de los alquileres son algunos ejemplos de ello”, según explica el citado diario.

Por su parte, La Vanguardia informa: El Ayuntamiento envía más policía a la Barceloneta por las quejas y ultima su plan de pisos turísticos. Y en su editorial, el rotativo sostiene: “Hace años que Barcelona vive una constante expansión turística. Y hace también años, algunos menos, que parte de la ciudadanía expresa su hastío ante esta pacífica invasión, que deja buenos réditos pero ocasiona no pocas molestias”.

Es muy interesante también la crónica de El País: La Barceloneta estalla contra el turismo de borrachera. “En una gran pancarta, con el mapa de la Barceloneta, los vecinos llegaron a poner hasta 170 puntos negros [pisos turísticos], utilizando la información de los vecinos de las escaleras. En los registros del Consistorio figura que solo hay 72 inmuebles con licencia“, informa este diario.

BARCELONA

Moratoria hotelera

¿Puede Barcelona sucumbir al Síndrome de Venecia? El pasado 29 de julio, el candidato del PSC a la alcaldía de Barcelona, Jaume Collboni, anunció un principio de acuerdo con el gobierno municipal de CiU para limitar la construcción de hoteles, tiendas de souvenirs y restaurantes en las Ramblas. “Barcelona no aguanta más presión turística”, declaró este político. Ver Moratoria de hoteles, restaurantes y souvenirs en las Ramblas de Barcelona.

Ver también tres noticias más que se han producido en 2014 y que reflejan lo vivo que está el debate:

En suma, gestionar el éxito turístico de Barcelona va a ser el gran reto de la ciudad durante los próximos años.

Para ello se requerirán grandes consensos, debido a los intereses enfrentados que siempre habrá, pero sobre todo se necesitará un liderazgo claro y contundente por parte del Ayuntamiento, con una hoja de ruta coherente y bien definida, de modo que todos los actores sepan a qué atenerse.