El Síndrome de Venecia llega a España

Xavier Canalis

Xavier Canalis

Análisis/ El verano de 2015 nos va a dejar un balance agridulce. De hecho, numerosas notícias, artículos, comentarios, etc, que lean o escuchen estos días van a girar alrededor de dos palabras: “record” y “masificación”. Parece como si el Síndrome de Venecia se estuviera extendiendo por varios destinos de España.

Cabe recordar que de enero a junio la llegada de viajeros internacionales aumentó un 4,2%, así que probablemente cerraremos el año 2015 con cerca de 68 millones de turistas extranjeros. La inestabilidad en el norte de África y Oriente Medio es una de las causas que explican este crecimiento.

¿Pero están los destinos españoles (sus carreteras, plantas depuradoras de agua, servicios de limpieza, playas, espacios protegidos, monumentos…) preparados para tal avalancha, que se concentra sobre todo en los meses de verano? La capacidad de carga es un concepto clave a tener en cuenta.

Este debate va a más a medida que aumenta la llegada de turistas y es una tema especialmente sensible en Barcelona.

El pasado mes de junio, la agencia de noticias Bloomberg ya advertía: La nueva alcaldesa Ada Colau no quiere más turistas en Barcelona.

Lo cierto es que numerosos medios de comunicación se han hecho eco sobre lo que ocurre en la capital catalana. Ver por ejemplo:

El Síndrome de Venecia

Parece como si el llamado Síndrome de Venecia se estuviera extendiendo este verano por varios destinos españoles.

Así, a mediados de julio, el nuevo consejero de Innovación, Investigación y Turismo de Baleares, Biel Barceló, declaró que la capacidad turística de las islas durante el verano está “agotada y completa”.

Por esta razón, Barceló cree que no debe haber “más presión” sobre el territorio y los recursos del archipiélago durante la temporada alta y quiere “abrir el debate” sobre una moratoria en la llegada de turistas durante la temporada alta.

Otras noticias que reflejan la intensidad de este debate son las siguientes:

También en Canarias se están suscitando cuestiones parecidas. El nuevo presidente de las islas, Fernando Clavijo, ha manifestado: “Ahora mismo la capacidad que tiene Canarias para asimilar turismo hay que debatirla”.

“Tenemos que fijar una limitación que sea respetuosa con nuestro medio ambiente y que no deteriore y acabe matando nuestro valor añadido, que es la naturaleza, el espacio y la calidad que ofrecemos”, añade Clavijo. Ver El nuevo presidente de Canarias quiere limitar la llegada de turistas.

En este debate tampoco faltan las aportaciones académicas. Lean por ejemplo:

El problema de todo esto es que, si no lo gestionamos bien, los destinos se degradan y la turismofobia (el rechazo social al turismo por parte de los residentes) echa raíces.

Un debate cíclico, pero cada vez más influyente

En cualquier caso, el debate no es nuevo. En HOSTELTUR lo estamos siguiendo de cerca desde hace tiempo.

El pasado mes de septiembre, por ejemplo, publicamos el reportaje Turismo de masas: el riesgo de morir de éxito, donde advertíamos sobre un nuevo fenómeno: la “gentrificación” turística. El caso paradigmático es Venecia. Ver también el tema de portada publicado en diciembre de 2010: Cuidado con la turismofobia.

Pero sí hay un factor diferencial. Aunque el debate sobre el turismo masivo pueda parecernos cíclico, las discusiones ya no se están quedando limitadas al mundo académico o al sector turístico.

Estas delicadas cuestiones cada vez más calan entre la población, lo que se acaba reflejando en resultados electorales. Y de ahí pasamos a nuevas leyes, normativas, limitaciones, moratorias hoteleras, nuevos impuestos…

Así que la gestión del turismo se vuelve cada vez más sofisticada. Empresas y destinos no sólo tienen que preocuparse del RevPar, el ADR, revenue management… sino también de Responsabilidad Social Empresarial, turismo sostenible, colaboración público-privada

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Tal como vemos en la anterior tabla, España es uno de los países líderes mundiales en turismo. Ocupa la tercera posición en el ránking de llegadas, tras Francia y Estados Unidos, según la OMT.

Y probablemente este año se logre un nuevo record. Pero el liderazgo no debería ser “los que más turistas reciben”, sino “los que mejor turismo saben hacer”.