Guerra de divisas, petróleo y emergentes: una combinación inestable para el turismo

Xavier Canalis

Xavier Canalis

Análisis/ Tras un lunes negro (24 de agosto de 2015) en los mercados bursátiles debido a las incertidumbres que arroja China, surgen preguntas acerca de cómo afectará esta crisis al turismo. Y las respuestas se complican porque otros factores entran en la ecuación: la guerra de divisas latente, la evolución del petróleo y los riesgos que corren los mercados emergentes.

Cabe recordar que Wall Street cayó este lunes un 3,94%, la peor jornada de los últimos cuatro años. El martes, las principales bolsas asiáticas sufrían un nuevo batacazo, mientras los mercados europeos despertaban con rebotes.

¿Qué está pasando en China para que el mundo reaccione así? Pues ocurre que la fábrica del mundo lleva tiempo recalentándose y su economía se desacelera.

Según el departamento de análisis de Bankinter el ajuste en las Bolsas asiáticas responde al estallido de una triple burbuja china en crédito, inmobiliario y en las bolsas. “No se trata de un ajuste de mercado de corto plazo, sino de algo más serio”, adelantan.

De hecho, antes de que cayeran las bolsas de China la semana pasada, Pekín intentó reavivar su economía a mediados de agosto mediante la devaluación en un 5% de su moneda, el yuan, con el fin de incentivar las exportaciones.

China se sumaba así a la guerra de divisas. Es decir, se unió a la pugna que mantienen varios países desde hace meses para mantener, de manera artificial, el tipo de cambio bajo para sus respectivas monedas nacionales.

Emergentes

Lo que ocurra en China en los próximos meses afectará en primer lugar a sus vecinos asiáticos, mercados emergentes que también podrían verse forzados a entrar en este peligroso juego de devaluar las divisas, según ha advertido Barclays.

A su vez, una guerra de divisas puede presionar a la baja los precios de las materias primas, golpeando economías muy dependientes de estas exportaciones, como por ejemplo Brasil o Rusia.

De hecho, el gigante latinoamericano (el mercado emisor de turistas más importante de la región) está atravesando una seria crisis: el propio gobierno brasileño prevé una caída del PIB del 1,5% para este año, aunque otros analistas la elevan hasta el 2%, mientras sube el desempleo y la inflación. Ver también la noticia publicada en HOSTELTUR: Los turoperadores de Brasil se enfrentan a grandes desafíos.

Mientras, en Rusia el rublo ha perdido casi el 22% de su valor en apenas un mes, debido al desplome de los precios del petróleo, como consecuencia a su vez de la incertidumbre respecto a China y al exceso de oferta en la producción de crudo.

Y según informa el diario online Russia beyond the headlines, el pasado lunes “el ministro de economía ruso, Alexéi Uliukáev, apuntó que no descarta que el petróleo Brent, de referencia en Europa, pueda caer eventualmente por debajo de los 40 dólares en los próximos días”.

La economía de Rusia, en recesión desde principios de este año, ha caído un 3,4% en la primera mitad de 2015, según el ministerio de economía ruso. En paralelo, la llegada de turistas rusos a España cayó un 37,5% de enero a julio.

Países nórdicos

Y atención porque también cae el turismo nórdico. Según Frontur, la llegada de los turistas de países nórdicos acumula un descenso del 4,6% en los primeros siete meses del año.

De hecho, Turespaña ya advertía el pasado mes de julio, en su ficha correspondiente a Noruega, sobre el enfriamiento del consumo y la caída de los viajes al extranjero en este país.

“Esta actitud más conservadora del consumidor podría explicarse por ladesaceleración que viene sufriendo la economía noruega desde el año pasado a consecuencia de la significativa caída de los precios del petróleo. Como es conocido, las exportaciones noruegas de gas y petróleo representan el 67% del total de exportaciones y el sector energético un 22% del PIB”, según apunta Turespaña.

Estados Unidos

Aunque por otra parte, la llegada de turistas de Estados Unidos a España ha aumentado un 21% de enero a julio, gracias a la fortaleza del dólar (la divisa se cambiaba a 75 céntimos de euro hace un año; hoy es 0,86) y al dinamismo de la economía estadounidense, cuyo PIB habrá crecido un 3,1% al cierre de 2015.

En suma, en un mundo global cada vez más interconectado -y al instante- no quiten el ojo de sus pantallas…