Barcelona: la gestión del éxito turístico necesita más y mejores consensos

Xavier Canalis

Xavier Canalis

Análisis/ En teoría, la moratoria hotelera en Barcelona que decretó el gobierno municipal de Ada Colau el pasado 2 de julio tenía que servir para ganar tiempo mientras la ciudad alcanzaba los consensos necesarios para reorientar su modelo turístico y no morir de éxito. En la práctica, puede acabar siendo un tiro en el pie al estar frenando las inversiones y la capacidad de generar puestos de trabajo, como ya hemos visto tras la renuncia de KKH a construir un hotel en el edificio Deutsche Bank.

Bajo la marca Four Seasons y teniendo en cuenta el número de habitaciones, categoría y ubicación, dicho hotel habría creado entre 350 y 400 nuevos puestos de trabajo directos, sin incluir externalizaciones, tal como apunta Bruno Hallé, de la firma Magma Hospitality Consulting.

“No sólo es la pérdida de empleo directo: también hay que tener en cuenta el negocio que ya no tendrán los proveedores del hotel y sus restaurantes o las ventas que perderán los comercios de la zona”, apunta Hallé. “Además, ese hotel habría ayudado a revitalizar la avenida Diagonal“, añade.

De momento, el fondo KKH no ha concretado qué planes tiene para el edificio del Deutsche Bank, pero todo apunta a que en la torre se construirán apartamentos de alto estanding.

Y lo más probable, viendo lo que está pasando en otras ciudades europeas, es que la mayoría de esos apartamentos de lujo en pleno centro sean adquiridos como inversión, no como primera vivienda, por personas muy adineradas de Asia, Oriente Medio…

Lo más chocante, al menos para mí, es que el Ayuntamiento de Barcelona emitió un comunicado el 1 de octubre donde manifestó: “El Gobierno municipal celebra la decisión del grupo privado KKH de no llevar adelante el proyecto de construir un hotel en el edificio del Deutsche Bank”.

“Celebrar” [definiciones de la RAE]

  1. Conmemorar, festejar una fecha, un acontecimiento.
  2. Alabar, aplaudir algo. Celebro tu sabia decisión.
  3. Reverenciar, venerar solemnemente con culto público los misterios de la religión y la memoria de sus santos.
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau

El mismo día 1 de octubre, por la noche, Ada Colau intervino en la entrega de los Premios de Turismo de Cataluña 2015.

En su intervención la alcaldesa explicó que desde el Ayuntamiento de Barcelona “tenemos el compromiso de mejorar el turismo de nuestra ciudad, de pensar el turismo del presente pero también del futuro, porque queremos que sea una actividad sostenible no solo para la ciudad de hoy sino para la del mañana”.

Para cumplir con este objetivo, la alcaldesa apuntó que “estamos apostando por una estrategia de racionalización, desconcentración y participación que tiene por objetivo mejorar la gobernanza del turismo”.

Para ello, dijo Ada Colau, se ha puesto en marcha el Consejo de Turismo y Ciudad y se definirá un nuevo plan especial de regulación de alojamientos. Ver también Barcelona: pros y contras del crecimiento cero en turismo.

Establecer la capacidad de carga

Y el día anterior, el concejal de Ocupación, Empresa y Turismo del Ayuntamiento de Barcelona, Agustí Colom i Cabau, había explicado en el Foro ACAVE que dicho plan estará listo en la primavera de 2016, “una vez hayamos conocido la capacidad de carga de la ciudad”.

Colom recordó que la moratoria o suspensión de licencias de obras decretada el pasado 2 de julio se emitió “para prevenir que se pidieran licencias de forma masiva” mientras se tramita dicho plan “y podamos ganar consensos de ciudad”. Al fin y al cabo, el plan establecerá dónde sí y dónde no se pueden construir más hoteles en Barcelona.

“Nuesto objetivo es hacer una ciudad que sea amable para el vecino y confortable para el turista. Tenemos la obligación de liderar estos procesos, con la ciudadanía y en colaboración con los operadores turísticos. Y que podamos ser referentes en cómo resolvemos estos retos”.

Inseguridad jurídica y demandas millonarias

Sí, todas estas declaraciones institucionales están muy bien. ¿Quién no las comparte?

Pero la realidad es que se ha creado una situación de inseguridad jurídica y que despachos de abogados están preparando demandas millonarias contra el Ayuntamiento de Barcelona por haber paralizado proyectos hoteleros que ya se habían presentado en el consistorio antes del 2 de julio.

De hecho, hay cerca de 25 proyectos hoteleros parados por la moratoria y los grupos municipales del PSC y Ciudadanos han solicitado que se levante parcialmente la suspensión de licencias hoteleras con el fin de evitar precisamente el pago de indemnizaciones.

Además, y según informa El Periódico de Catalunya, 26 empresas han recurrido la moratoria de hoteles en Barcelona.

¿Qué puede suceder a partir de ahora? Algunos expertos apuntan que quizá asistamos a un cierto relajamiento o flexibilidad de la moratoria, aunque sólo para aquellos proyectos hoteleros cuya documentación fue presentada en el Ayuntamiento antes del 2 de julio, y estableciendo además ciertas condiciones.

Por ejemplo: exigiendo a los promotores hoteleros una mayor Responsabilidad Social Empresarial a la hora de contratar trabajadores, reducir los impactos medioambientales, etc.

Desde el año 1992, Barcelona viene siendo una ejemplo mundial, casi de libro, de cómo transformar una ciudad de ferias y congresos en un destino turístico de éxito todo el año.

Y también ha sido una referencia en la búsqueda de acuerdos entre el sector público y privado. No dejemos que ese capital se queme ahora.